LOS CRÍMENES DE LA ESQUELA
Antes de empezar Los crímenes de la esquela pensé que lo más interesante que me ofrecería la historia sería descubrir quién estaba detrás del misterio. Y sí, sin duda es una parte jugosa del argumento, pero me ha encantado descubrir que su intensidad va mucho más allá. La premisa ya es un gancho por sí misma: encontrar tu propia esquela en el periódico y, para colmo, que anuncie tu muerte para unos días después. Todo apunta a un error o a una broma de muy mal gusto. Pero lo que descubrirá Diego será muchísimo más complejo —e inquietante—. A partir de ahí, Alejandra de San Cristóbal te mete de lleno en una carrera contrarreloj en la que la intriga no deja de crecer. Esperaba una narración fluida y limpia —había leído La profecía de las 6 puertas y me gustó mucho—, pero aquí he tenido además la impresión de que el texto está medido al milímetro. No sobra ni falta una sola frase. El ritmo te obliga a ir enlazando capítulos a todo tambor. No quieres perderte nada y a veces siente...