EL RETRATO DE DORIAN GRAY
El valor de la juventud es algo que todos hemos apreciado, y quizá incluso soñado con preservar para siempre. En nuestra sociedad, esa fase de la vida a menudo simboliza la belleza, el vigor y el potencial, y su pérdida inevitable puede ser una fuente de temor y melancolía. La aspiración de mantenerse joven es una temática explotada con maestría en la literatura, y un ejemplo emblemático de ello es la obra "El retrato de Dorian Gray" del grandísimo Oscar Wilde. Wilde se forjó un nicho en el universo de las letras —y un recinto en mi afecto— por su estilo único y su indudable talento. Se necesita ser un titán del ingenio para engendrar obras de tal belleza. Era un ser singular, dotado de un humor chispeante y un maestro en el arte del sarcasmo como pocos. Sin embargo, su vida estuvo marcada por el sufrimiento y la adversidad, incluyendo un trágico —e injusto— período en prisión que tuvo un hondo impacto en su trayectoria. "De profundis" es el fruto de este somb...