TODO EL MUNDO ES GILIPOLLAS
¿Existe terapia más efectiva que la risa para curar las heridas del alma y desenredar los nudos que se empeñan en comprimirnos la garganta? En un mundo saturado por la tragedia y la desconexión humana, el humor emerge como un refugio necesario, un mecanismo que nos invita a mirarnos mutuamente y examinarnos desde ángulos donde el ridículo o la vergüenza tienen el acceso restringido. La novela “Todo el mundo es gilipollas”, de Eba Martín Muñoz, nos abraza con su poderoso ingenio, sarcasmo y todo un mundo de delirios. La historia nos presenta a Mikel, un vendedor de zapatos con ambiciones literarias, que se va a topar con situaciones francamente cómicas —aunque es probable que él no lo vea del mismo modo—. De llevar una existencia anodina a embarcarse en un viaje multidimensional épico, Mikel va a enfrentar cada situación con una brutal irreverencia, cosa que lo hace un personaje sumamente magnético y memorable. La novela coquetea con la fantasía urbana, la ciencia ficción, l...