EL COLECCIONISTA DE SONIDOS
Aunque en nuestros días se califica de escabrosa la práctica de los castrati, existió un tiempo donde este sacrificio era la vía de escape para muchos, la única esperanza de una vida mejor a pesar de las desgarradoras condiciones. Los castrati fueron sometidos a una mutilación terrible desde edades muy tempranas con el propósito de preservar la pureza y el tono de sus voces infantiles. Una práctica brutal que al mismo tiempo brindaba una posibilidad de estatus y reconocimiento a quienes sobrevivían a la intervención, cosa que ocurría muy de vez en cuando. La historia de los castrati es una parte oscura de la historia de la música, particularmente en la época del Barroco. Su existencia respondía a una demanda de voces agudas, con un timbre especial y una capacidad pulmonar mayor que la de las mujeres, una combinación que daba como resultado un sonido único. Farinelli, por ejemplo, es uno de los nombres más conocidos de la época, un castrato que gozó de un inmenso éxito en su...